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Metodología

Cómo trabajamos

Empezamos escuchando. Las respuestas sobre IA ya están dentro de tu organización, repartidas entre muchas personas.

Ana Jiménez Castellanos y Nacho Ormeño

Baja y mira cómo se construye.

Decisiones más clarasRiesgo más controladoIA con retorno

El resultado no es una estrategia de IA. Es una capacidad de dirección.

En 90 días

  • Prioridades de IA alineadas con negocio
  • Casos de uso con business case
  • Modelo inicial de gobierno
  • Pilares para que el conocimiento esté preparado
  • Criterios de inversión y escalado
  • Red interna de responsables
  • Mapa de riesgos y dependencias

La organización deja de preguntar “qué podemos hacer con IA” y empieza a decidir “dónde genera valor”.

Empezamos escuchando

Hablamos con dirección, con los equipos y con quien hace el trabajo cada día. Ahí aparece lo que importa de verdad.

Encontramos a los Catalizadores

En esas conversaciones aparecen personas que conocen el negocio y tiran del cambio. Con ellas seguimos escuchando, ya desde dentro, y la organización aprende a decidir con IA sobre casos reales.

Así trabajamos el criterio

La estrategia y el gobierno salen de ahí

No llegan de fuera en un informe. Los diseñamos con dirección a partir de lo que hemos escuchado: dónde aporta la IA, quién decide qué y qué no se puede arriesgar.

Así trabajamos el rumbo

Lo que aprendemos queda escrito y en marcha

Lo ordenamos en capas semánticas y de contexto para que personas y agentes trabajen sobre lo mismo. Y ponemos en marcha procesos y formas de trabajar que antes no existían.

El conocimiento no cambia todo al mismo ritmo: lo que la empresa es cambia en décadas; lo que sabe, en meses; sus herramientas, en semanas. Por eso lo ordenamos por capas, para que cambiar una no obligue a rehacer las demás.

Así trabajamos el orden

Y empujamos para que aterrice

Ayudamos a orquestar la organización: que lo decidido se haga, se mida y se corrija. Y si algo no funciona, decimos que hay que parar.

Así trabajamos el impacto

Lo habremos hecho bien cuando ya no nos necesites.

Al final hacemos un test de autonomía: ¿podéis decidir sobre IA sin llamarnos? Si no, todavía nos queda trabajo.